martes, 10 de abril de 2018

Un análisis necesario de las luchas actuales del magisterio en el continente americano.


Publicamos a continuación un interesante análisis de la situación actual que guardan las luchas del magisterio en diversas partes del continente; luchas que en días recientes han movilizado una gran cantidad de trabajadores de la educación en distintos países bajo agendas en común: la defensa de la educación pública, los derechos laborales y sindicales de los trabajadores de la educación, así como la lucha contra los gobiernos en turno de las burguesías criollas y el imperialismo.



Estados Unidos.

Durante la semana anterior, desde el día dos de abril, más de treinta mil trabajadores de la educación de escuelas públicas de los estados de Oklahoma y Kentucky han tomado las principales calles de estas ciudades, e incluso las instalaciones de los llamados Capitolios locales (congresos legislativos) en defensa del presupuesto a la educación pública (mismo que se ha desplomado hasta en un 28% en los últimos diez años) en defensa del salario y en defensa de otras prestaciones generales de los trabajadores de la educación (como los fondos de pensiones y seguridad social), las cuales tras una serie de reformas anti-magisteriales, han sido afectadas en aras del gran capital, justamente en el país más rico y súper potencia imperialista internacional: Estados Unidos de América.

Estas acciones de movilización y protesta magisterial en los EE.UU., son réplicas de lo ya antes visto en Virginia Occidental, donde poco más de treinta y tres mil trabajadores de la educación también pararon labores durante nueve días en defensa de sus derechos laborales, consiguiendo una victoria histórica en medio de las fauces de la bestia yanqui imperialista.

Son acciones que sin duda seguirán escalando y creciendo, con nuevos paros de labores entre los trabajadores de la educación como los que comienza a experimentar Arizona o que ya se anuncian en otros estados como Nueva Jersey, Wisconsin y Pennsylvania, entre otros.

Hay aspectos importantísimos que se deben destacar de estas manifestaciones y paros laborales del magisterio en los EE.UU.

Primero.- Que la educación pública en dicho país es descentralizada, y su administración y presupuesto depende de los poderes legislativo y ejecutivo de los diferentes estados; por ello la “rebelión de los maestros” se ha direccionado principalmente contra las sedes oficiales de estos poderes, principalmente contra los llamados “Capitolios”.

Segundo.- La propia rebelión magisterial se da también en contra de los aparatos burocráticos y corporativos de la aristocracia sindical, la cual mantiene cooptadas las direcciones de las organizaciones gremiales de los trabajadores de la educación, manifestando abiertamente su carácter servil y pro-burgués con declaraciones contrarias al paro magisterial. De esto se desprende un reencuentro de los trabajadores de la educación en los EE.UU. con las mejores tradiciones de lucha que históricamente habían tenido, particularmente en defensa de la educación pública como derecho del pueblo y en defensa de sus derechos laborales, ejercitando la organización independiente y clasista de los trabajadores de la educación a pesar del gobiernismo y el sindicalismo charro (o sindicalismo amarrillo, como se le conoce en otros países).

Tercero.- Justamente al enfrentar al aparato del viejo estado imperialista, los maestros están debiendo encarar el carácter punitivo y fascista de la ley yanqui en general y de algunos de sus estados en particular, que proscribe como ilegales este tipo de paros laborales, ante lo cual el magisterio ha emprendido huelgas de hecho por encima del derecho burgués bajo la consigna: ¡Alto a la guerra contra la educación pública!, la cual es en esencia una guerra contra el pueblo. Lo anterior llama a reconocer el auge que comienza a adquirir la lucha de clases en las fauces mismas de la bestia yanqui imperialista, justamente en medio de la profundización de la crisis general del régimen y del gobierno yanqui encabezado por el magnate Donald Trump que está debiendo enfrentar de forma paralela las luchas de las masas de nacionalidades oprimidas e “ilegales”, así como los crecientes brotes de inconformidad de la juventud estudiantil y otros sectores de las masas profundas en dicho país. Esta crisis del régimen yanqui se inscribe y desarrolla en medio de la crisis general del imperialismo que necesariamente en los EE.UU. tendrá episodios cada vez más vertiginosos como estos.

Perú.

Luego de la Huelga Nacional de las bases del Sindicato Único de los Trabajadores de la Educación del Perú (SUTEP) realizada el año pasado de Junio a Septiembre de 2017 y que se extendió por diversos rincones de la geografía nacional peruana en una franca lucha contra el viejo estado burgués-terrateniente (encabezado en aquel entonces por Pedro Pablo Kuczynski), las bases magisteriales demostraron de igual forma una firmeza inquebrantable no solamente contra las cúpulas oficialistas del charrismo sindical del Comité Ejecutivo Nacional, sino también contra los revisionistas de Movadef y Patria Roja que en los hechos pretenden llevar al movimiento magisterial a la bancarrota con el colaboracionismo de clase y el cretinismo parlamentario.

Durante estas jornadas históricas, los trabajadores de la educación del Perú, asidos a la línea clasista que vienen desarrollando desde las estructuras regionales y de base, están constituyendo todo un esquema de organización a la luz del fortalecimiento ideológico y político del magisterio, como lo demuestran el Congreso Nacional Extraordinario de los SUTE Regionales en donde se acordó retomar las movilizaciones y la huelga nacional indefinida y mantener el proceso organizativo interno contra la aristocracia sindical, el reformismo y el revisionismo.

De esto se desprenden los acuerdos de la I, II y III Convenciones Macro-Regionales de las bases del SUTEP  y el paro nacional de 24 horas del pasado 5 de Abril donde el magisterio democrático y clasista demostró -junto a otros amplios sectores del movimiento popular- el repudio histórico y el odio de clase del proletariado y las masas populares del Perú hacia el golpe del fascista Fujimori, ocurrido el 5 de abril de 1992, tras el cual sobrevino una nueva era de dictadura de la cual el resultado han sido miles de asesinados, presos políticos y desaparecidos, etc. Así mismo, el magisterio clasista retoma el clamor y repudio popular en contra del indulto hacia el tirano como negociación concertada entre las diversas facciones de la burguesía peruana y el propio imperialismo.


Con este último paro nacional de 24 horas, las bases del SUTEP demuestran nuevamente su firmeza y disposición a continuar la lucha contra el charrismo sindical y el viejo estado, preparando el reinicio de la Huelga Nacional Indefinida, pero también ganando posiciones al interior del movimiento democrático de las bases, derrotando a la Línea Oportunista de Derecha (LOD) representada por las ratas de Movadef y a los renegados de Patria Roja (mejor conocido en el Perú como patria rota).

De estas luchas magisteriales en el Perú, debemos sacar las lecciones más importantes, las cuales pueden resumirse así.

Primero.- Que la lucha de las bases del SUTEP por la defensa de sus derechos laborales y sindicales es una lucha justa, con una clara perspectiva de clase proletaria, dirigida y orientada por las mejores tradiciones de combate arraigadas entre la base trabajadora, donde destaca la presencia fuerte de la línea correcta dentro de los análisis, el debate y las acciones concretas del magisterio.

Segundo.- Esta lucha, también se da en el marco de la agudización de las contradicciones interburguesas que han devenido en la salida de Kuczynski del gobierno de la república, colocando a Vizcarra como gerente en turno del viejo estado y personero directo del imperialismo y la burguesía compradora; lo cual habrá de derivar en nuevas y vigorosas luchas de los trabajadores peruanos de la ciudad y el campo, justo como lo pudimos observar también con las luchas de los trabajadores de la salud, los mineros y productores de papa, a las cuales comienzan a sumarse las luchas de la juventud estudiantil y popular, entre otros amplios sectores del pueblo.

Tercero.- Que esta lucha de las amplias masas populares que asumen la línea clasista al interior del movimiento sindical, estudiantil, campesino y popular, forma parte de la nueva gran ola de rebelión en el Perú, que apunta pujante hacia el fortalecimiento del Guerra Popular orientada y dirigida por el Partido Comunista del Perú que defiende, enarbola y aplica el Marxismo-Leninismo-Maoísmo-Pensamiento Gonzalo, principalmente Pensamiento Gonzalo, como la expresión concreta de la aplicación del comunismo científico a las condiciones específicas del Perú, desarrollando la lucha unitaria campo-ciudad, ciudad-campo.


México.

Derivado de los acuerdos del IV Congreso Nacional Extraordinario de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizado los días 15, 16 y 17 de marzo en la Ciudad de México, las aguerridas bases del magisterio democrático han respondido con firmeza en el Paro Nacional de 48 horas convocado para los días 9 y 10 de Abril, logrando paralizar labores en escuelas y centros de trabajo en estados como Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Zacatecas, Puebla, Estado de México, Ciudad de México, Tabasco, entre otros que se sumaron al paro nacional del magisterio -algunos enérgicamente y otros de forma intermitente o desigual- según las condiciones específicas de cada contingente en los diversas entidades de la república.

Este paro tiene como finalidades dos vertientes.

En lo gremial: la instalación de la mesa única de diálogo con la Secretaría de Gobernación para la revisión de la problemática magisterial como despidos, descuentos y represión administrativa en masa contra las bases democráticas, así como una serie de planteamientos de carácter sindical en la ruta irrenunciable de la democratización del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) el cual está secuestrado por el charrismo sindical.

En lo político: la derogación de la Reforma Educativa en todos y cada uno de sus apartados y leyes secundarias, la abrogación de las mal llamadas “reformas estructurales” (contra-reformas, en realidad), el repudio y anulación de la Ley de Seguridad Interior, el alto a la represión, el terrorismo de estado y la guerra contra el pueblo, así como la libertad de los compañeros presos políticos, la presentación con vida de los desparecidos y el castigo a los asesinos de los compañeros que han ofrendado su vida en esta lucha, tanto del movimiento magisterial como del movimiento popular en su conjunto.

Este paro nacional de 48 horas se encuentra marcado ya por la desaparición forzada del Profesor Daniel López Castellanos, ocurrida el día 7 de abril en la Ciudad de Frontera Comalapa, Chiapas, cuando se dirigía precisamente a cumplir con una comisión sindical dentro de los preparativos del paro nacional. La desaparición del compañero motiva que la CNTE en el estado de Chiapas, que aglutina a las Secciones 7 y 40 del gremio magisterial, convoquen un nuevo y vigoroso paro de labores en la entidad para los días 30 de abril, 1° y 2 de mayo; acciones que sin duda se estarán inscribiendo dentro de la agenda nacional del movimiento obrero para hacer de este un primero de mayo rojo, clasista, proletario e internacionalista contra el régimen y el imperialismo.

De la lucha del magisterio democrático de la CNTE a nivel nacional, es importante destacar algunos aspectos.

Primero.- La CNTE desde su constitución en 1979, ha sido un importante referente de lucha clasista y de masas al interior del movimiento sindical en México, surgiendo justamente en el periodo de las grandes coordinadoras de masas y la insurgencia sindical, manteniendo desde entonces la lucha por la democratización del SNTE y la transformación de la sociedad, pagando un elevado costo por ello ante el aparato oficial y extraoficial del viejo estado, aportando una alta cuota de trabajadores de la educación asesinados, desparecidos y encarcelados a lo largo de su historia.

Segundo.- Esta trayectoria y la firmeza que ha sabido mantener la CNTE le coloca en la talla moral suficiente al interior del movimiento popular y sindical más amplio que existe en México, y esta labor, la refuerza participando en todos los procesos y referentes de lucha y unidad nacional, siendo en este momento el más importante de todos la Convención Nacional Popular y la Asamblea Nacional Popular, por el carácter clasista y de izquierda que estos han asumido ante el régimen.

Tercero.- Este nuevo Paro Nacional de la CNTE acrecienta la confianza del magisterio democrático en sus propias fuerzas, y cuando se conducen con dinamismo y congruencia entre los diferentes sectores y espacios de unidad en distintas entidades de la república y con distintos sectores del pueblo en lucha, le permite reforzar su política de alianzas con las organizaciones, los sindicatos, los estudiantes y los pueblos en resistencia, para seguir madurando el llamado a la unidad y la lucha contra las mal llamadas “reformas estructurales” y demás políticas anti-populares. En ese sentido, el llamado a desarrollar un Primero de mayo unitario, combativo y proletario es correcto.

Cuarto.- No obstante, este proceso de lucha del magisterio debe madurarse ideológicamente y también de forma programática, pues mientras un amplio sector del magisterio apunta hacia la izquierda en el contexto actual fijando posición contra el colaboracionismo de clase y el cretinismo parlamentario, otra parte de él tiende a derechizarse debido al aburguesamiento ideológico producido y enquistado entre algunos sectores del propio movimiento magisterial, los cuales quieren presentar las elecciones burguesas como “una forma de lucha” o bien, arrodillar y desgastar al movimiento con la supuesta “defensa de la voluntad popular” que no es otra cosa que hacerle el caldo gordo al viejo estado, participando de una u otra forma en su proceso electoral, legitimando así su régimen. De esto se desprende por ejemplo el llamado al “voto de castigo” contra “todos los partidos” (menos uno, al cual confunden con izquierda, aunque no lo es).

En esa tesitura, los revolucionarios y los comunistas al interior del magisterio sostenemos que no es yendo a la zaga de la socialdemocracia ni de sus corifeos como el movimiento habrá de fortalecerse, sino precisamente rompiendo con todos ellos, afilando las posiciones clasistas del proletariado al interior del movimiento magisterial.  Hablamos de generar una mejor correlación de fuerzas no solo para la CNTE o el movimiento democrático magisterial en las distintas entidades de la república, sino para el conjunto del movimiento obrero-campesino-estudiantil-popular; y para ello será preciso rectificar nuestra línea desde una perspectiva clasista, superando el gremialismo.

Este Paro Nacional nos permite debatir al respecto y afirmar que elevar las formas de lucha no se trata de hacer “acciones duras” para luego negociarlas, sino de endurecer también nuestra postura ante el viejo estado y desactivar en los hechos la aplicación de sus políticas y normas punitivas.

¿Esto qué quiere decir?

Que nuestras movilizaciones fuertes, como lo ha sido este exitoso Paro Nacional de 48 horas, deben convertirse en auténticos llamados a la rebelión popular, llamados serios que pongan en jaque al viejo estado y sus partidos; en estos momentos de movilización, principalmente el 1° de Mayo, el llamado a ¡No votar, organizarse y luchar! y al boicot activo contra la farsa electoral, son fundamentales para ligar al magisterio democrático con lo mejor de lo mejor de sus tradiciones de lucha y las luchas del pueblo trabajador.

Debemos alimentar entre la base trabajadora la confianza en sus propias fuerzas y las fuerzas del pueblo, no orillarlas a depositar sus esperanzas en alguno de los candidatos del régimen, porque esto sería renunciar a la lucha de clases. La tarea consiste en hacer ver a la base trabajadora que la “reforma educativa”, las “reformas estructurales”, la Ley de Seguridad Interior y todas las políticas anti-populares no serán echadas abajo por “ya sabemos quién”, sino por el pueblo en lucha, quede quien quede después del circo electoral de la gran burguesía.  

No confundir a las bases con planteamientos mesiánicos que ocultan el cretinismo parlamentario de sus oradores, ni salidas facilonas como la “defensa de la voluntad popular”, porque no es la voluntad del pueblo elegir quien habrá de aplastarlo cada seis años desde el poder burgués.

Lo que debemos hacer es defender los derechos del pueblo y eso se consigue con organización clasista y lucha de clases.

Nuestra consigna: ¡El maestro, luchando, también está enseñando! seguirá siendo vigente, y el análisis de la lucha de los trabajadores del mundo en general, y del gremio magisterial en particular, que en estos momentos palpita en diversas partes del continente, debe servirnos para reforzar nuestros planteamientos de acuerdo a nuestro compromiso histórico para la transformación profunda y radical de la sociedad.














No hay comentarios.:

Publicar un comentario